Blog — Dra. Sara Contreras · Cirugía Plástica Guatemala
Desde el consultorio

Lo que me preguntan
con más frecuencia

Artículos escritos con la misma honestidad con que hablo en consulta. Para que puedas tomar decisiones informadas, sin presión.

Cirugía · Método ENHANCE 360°

¿Qué pasa en los 60 minutos de evaluación?

La primera consulta no es un trámite. Es donde empieza a diseñarse tu resultado. Te explico exactamente qué hacemos, para qué sirve cada parte, y por qué me importa tanto ese tiempo contigo.

Dra. Sara Contreras Junio 2026 5 min lectura

Antes de hablar de cualquier procedimiento

Cuando una mujer llega a mi consulta por primera vez, lo primero que hacemos no es revisar fotos ni hablar de técnicas. Lo primero es sentarnos a conversar.

Me parece fundamental entender qué la trajo hasta aquí, qué es lo que quiere cambiar y, sobre todo, cómo quiere sentirse después. Esas respuestas son las que guían todo lo que viene.

"Lo que más escucho en consulta no es 'quiero verme diferente'. Es 'quiero verme como yo, pero más descansada, más cómoda, más en paz con lo que veo'."

Eso me dice todo lo que necesito saber para diseñar un resultado que realmente le pertenezca a ella.

Los primeros 20 minutos: escuchar

La primera parte de la consulta no tiene medidas ni fotografías. Solo hablamos.

Te pregunto qué te trajo, qué quieres cambiar, desde cuándo lo piensas, qué te preocupa. A veces las respuestas son muy concretas. Otras veces son más difusas: "quiero sentirme más cómoda con mi imagen pero no sé bien qué". Ambas son igual de válidas y las dos me dicen cosas importantes.

También pregunto sobre tu historia médica, cirugías previas si las hay, y qué te genera inquietud. El miedo no es un obstáculo — es información. Si me dices que tienes miedo de "verte muy operada", eso me dice exactamente qué tipo de resultado buscar y cómo orientar el trabajo.

Los siguientes 20 minutos: la evaluación clínica

Con ese contexto claro, pasamos a la evaluación física. Aquí sí hay observación, medidas y, cuando es relevante, fotografías de referencia — siempre con tu consentimiento.

Lo que evalúo en esta parte:

  • Proporciones y simetría de la zona de interés
  • Calidad y elasticidad de la piel
  • Estructura ósea y muscular de soporte
  • Asimetrías que influyen en el resultado final
  • Estado general de salud y factores a considerar

Todo esto me permite entender tu anatomía específica y diseñar algo que sea coherente con ella y con lo que me dijiste en la primera parte de la consulta. El resultado nace de ti, no de un punto de partida externo.

Los últimos 20 minutos: el plan y tus preguntas

Con toda esa información, hablo contigo sobre las opciones: qué procedimientos son posibles, cuál recomiendo y por qué, cómo sería la recuperación, qué incluye el proceso y los tiempos aproximados.

Y luego me callo. Porque esta parte es para tus preguntas. Todas. Las que te parecen obvias, las que llevas semanas pensando, las que no sabes cómo formular. No hay pregunta pequeña cuando el objetivo es que tomes una decisión informada y tranquila.

Si quieres entender cómo es el proceso antes de agendar, el vídeo del Método ENHANCE 360° te lo explica en menos de 3 minutos.

Ver el vídeo →

¿Y si al final decido no operarme?

Pasa, y está perfectamente bien.

La primera consulta no es una venta. Es una conversación honesta donde yo entiendo si puedo ayudarte y cómo, y tú entiendes si este es el camino que quieres tomar ahora. Si al final de los 60 minutos decides que no es tu momento, esa consulta sigue teniendo valor — tienes información clara para cuando sí lo sea.

Lo que sí noto siempre: las mujeres que llegan con dudas salen más tranquilas. No porque las haya convencido de nada, sino porque tener espacio para preguntar con calma — sin prisa — cambia la experiencia completamente.

Recuperación · Método ENHANCE 360°

Por qué incluyo fisioterapeuta en todos mis procedimientos

La cirugía termina en quirófano. La recuperación es la otra mitad del resultado. Te explico por qué decidí incluir fisioterapia desde el primer día — y qué diferencia hace.

Dra. Sara Contreras Mayo 2026 7 min lectura

Lo que aprendí de una paciente

Al inicio de mi práctica, creía que si la cirugía salía bien técnicamente, la recuperación se daba sola. Era una buena cirujana, mis resultados eran sólidos, y mis pacientes me decían que estaban contentas.

Hasta que una no lo estaba.

La cirugía había salido perfecta desde el punto de vista técnico. Pero en la recuperación, ella se sintió sola y sin guía. Desarrolló fibrosis — un endurecimiento del tejido que puede afectar el resultado final — porque nadie la acompañó en las semanas críticas del proceso.

Esa experiencia cambió todo en mi forma de trabajar.

Qué es la fibrosis y por qué importa tanto

Después de cualquier cirugía, el cuerpo produce tejido cicatricial como parte del proceso natural de sanación. En la mayoría de los casos eso es bueno y necesario. El problema surge cuando ese tejido se forma en exceso o de manera irregular — eso es la fibrosis.

La fibrosis puede:

  • Crear dureza o irregularidades en la zona operada
  • Generar dolor o molestias prolongadas
  • Afectar la movilidad en procedimientos corporales
  • Cambiar el resultado visual final, incluso si la cirugía fue técnicamente perfecta

La buena noticia: la fibrosis se puede prevenir y tratar con fisioterapia especializada, especialmente en las primeras semanas post-operatorias. Ese es el momento crítico.

Qué hace la fisioterapeuta en mi equipo

La fisioterapeuta que trabaja con mis pacientes tiene experiencia específica en recuperación post-cirugía plástica. Eso hace una diferencia enorme — no es lo mismo que fisioterapia general.

En las primeras semanas, trabaja en drenaje linfático manual para reducir la inflamación y acelerar la recuperación. Luego, a medida que el tejido va sanando, agrega técnicas de movilización y masaje profundo para prevenir la formación de tejido cicatricial irregular.

El resultado: recuperaciones más rápidas, menos inflamación, y resultados más uniformes y suaves.

"Lo que marcó la diferencia fue nunca sentirme sola. Siempre había alguien del equipo cuidando mi recuperación."

La nutricionista y el coach de movimiento: por qué también los incluyo

El cuerpo sana con lo que come. Eso suena obvio, pero muy pocas pacientes reciben orientación nutricional específica para el periodo post-operatorio.

Mi nutricionista trabaja con las pacientes para optimizar la ingesta de proteínas (fundamentales para la regeneración del tejido), antiinflamatorios naturales, y los micronutrientes que acelera la cicatrización. También ayuda a gestionar los cambios de apetito que a veces ocurren en las primeras semanas.

El coach de movimiento entra en la fase final de recuperación — cuando la paciente ya puede moverse con más libertad — y diseña una rutina progresiva que consolida el resultado sin sobrecargar las zonas operadas.

El equipo completo está incluido en todos mis procedimientos, sin costo extra. Conoce cómo funciona el Método ENHANCE 360°.

Ver el Método →

¿Cuántas sesiones de fisioterapia se incluyen?

El protocolo varía según el tipo de procedimiento. En general, incluimos entre 6 y 10 sesiones distribuidas en las primeras 6–8 semanas post-operatorias, que es el periodo más crítico.

El equipo coordina directamente conmigo durante todo el proceso. No son proveedores externos que atienden a mis pacientes de forma independiente — son parte del mismo equipo, con el mismo objetivo.

Eso hace que cualquier señal de alerta en la recuperación llegue a mí rápido. Y eso, en términos de resultado final, marca una diferencia real.

Skincare · Recuperación

Los 3 serums que recomiendo después de una cirugía

El protocolo de skincare post-operatorio que uso con mis pacientes. No para vender productos, sino para que la piel sane bien y el resultado se vea exactamente como fue diseñado.

Dra. Sara Contreras Abril 2026 6 min lectura

Por qué el skincare importa después de una cirugía

Muchas pacientes piensan que el cuidado de la piel comienza cuando ya están recuperadas. En realidad, el periodo más crítico para la piel es justamente esas primeras semanas después del procedimiento.

La piel post-quirúrgica está en un estado de estrés oxidativo alto. Los procesos de cicatrización, inflamación y regeneración están activos simultáneamente. Lo que pones (o no pones) en tu piel en ese momento afecta directamente cómo queda la cicatriz y cuánto tiempo tarda en madurar.

Aquí están los tres activos que incluyo en el protocolo de la mayoría de mis pacientes, con las marcas específicas que tengo disponibles en mi tienda y que son las que yo misma recomendaría:

1. Vitamina C + AHA — Serum AOX C&AHA

La vitamina C es probablemente el activo más importante en una recuperación post-quirúrgica. Actúa como antioxidante potente que neutraliza el daño oxidativo, estimula la síntesis de colágeno (fundamental para la cicatrización) y tiene efecto despigmentante suave que previene que las cicatrices se oscurezcan.

Combinada con AHA (alfahidroxiácidos), ayuda a renovar suavemente la superficie de la piel sin irritación excesiva. Lo incorporo en el protocolo a partir de las 3–4 semanas post-operatorias, cuando la barrera cutánea ya está más estable.

El Serum AOX C&AHA que tengo en la tienda está formulado específicamente para piel que ha pasado por un proceso de estrés — es menos agresivo que los serums de vitamina C para uso cotidiano.

2. Sérum despigmentante — Phyto Spot 18-B

Las cicatrices post-quirúrgicas tienen tendencia a hiperpigmentarse, especialmente en pieles más oscuras o en personas con historial de manchas. El Phyto Spot 18-B trabaja sobre manchas post-inflamatorias y melasma, que son los dos tipos de pigmentación que más frecuentemente veo después de cirugías.

El ingrediente activo principal es un inhibidor de la tirosinasa — la enzima responsable de la producción de melanina — que actúa de forma más suave y sostenida que el ácido kójico o la hidroquinona, sin irritar la piel en recuperación.

Lo introduzco en el protocolo entre la semana 4 y 6, dependiendo del tipo de procedimiento y de cómo va la cicatrización.

3. Hidratación reparadora — Hydra Gel B3&B5

La niacinamida (vitamina B3) y el pantenol (vitamina B5) son los activos más seguros para usar desde los primeros días post-operatorios. Reparan la barrera cutánea, reducen la inflamación y mantienen la hidratación sin ingredientes irritantes ni fragancia.

El Hydra Gel B3&B5 es el primer producto que incorporo en el protocolo — a veces desde los 7–10 días post-operatorios en zonas que no están directamente sobre la incisión. Funciona como base para todo el resto del protocolo: una piel bien hidratada absorbe mejor los activos y cicatriza de forma más uniforme.

"Una piel bien cuidada en los primeros 60 días puede ser la diferencia entre una cicatriz visible y una que prácticamente desaparece."

Lo que NO debes usar en recuperación (y que muchas usan)

Tan importante como lo que sí usar es lo que evitar. Los errores más comunes que veo:

  • Retinol: potente pero irritante — esperar mínimo 8–12 semanas
  • Exfoliantes físicos: evitar hasta que la cicatriz esté completamente cerrada
  • Productos con fragancia: en zona operada o cercana, por riesgo de sensibilización
  • Aceite de rosa mosqueta: popular pero demasiado oclusivo en fase temprana de cicatrización
  • Exposición solar sin protección: el principal factor que oscurece las cicatrices — SPF 50 todos los días

Los tres productos están disponibles en mi tienda. Si quieres saber cuál aplicar primero, escríbeme.

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